El telescopio (III): la montura

La montura es el conjunto de sistemas mecánicos y electrónicos encargados de proporcionar estabilidad al tubo óptico y permitir la búsqueda y seguimiento de objetos mediante movimientos finos y precisos. Es tan importante como el tubo óptico y debe ir en función tanto del tubo que va a soportar como del uso que se le dará al telescopio. Un uso eminentemente visual requerirá menos precisión que si se va a realizar fotografía de cielo profundo. Existen dos tipos básicos de monturas: las altazimutales y las ecuatoriales, que a su vez pueden estar informatizadas o no. 

La montura altazimutal es la más sencilla y sólo permite el movimiento en altura y azimut (en la vertical y en el plano horizontal). Si no está motorizada e informatizada no permite la búsqueda de objetos por sus coordenadas celestes ni su seguimiento (a no ser que nuestro punto de observación coincida con uno de los Polos, cosa poco probable). Un tipo de altazimutal muy utilizada con grandes tubos tipo Newton es la montura Dobson, una solución eficaz y económica cuando le damos prioridad a la observación visual y queremos destinar la mayor parte de nuestro presupuesto a un gran diámetro de objetivo. Determinadas marcas comercializan monturas altazimutales informatizadas tanto para tubos pequeños como para Schmidt-Cassegrain de cierto diámetro. Estas incluyen un componente electrónico que a partir de las coordenadas del lugar y la hora calcula la posición de los objetos de su base de datos.

Pero las monturas más versátiles y utilizadas en astronomía amateur son las ecuatoriales, y en concreto las monturas ecuatoriales alemanas. Esta montura está dispuesta en dos ejes que son perpendiculares entre sí. El eje polar se alinea con el polo celeste y nos permite el movimiento en ascensión recta (que es la coordenada celeste análoga a la longitud terrestre); perpendicular a éste se sitúa el eje de declinación (la coordenada análoga a la latitud terrestre), en cuyos extremos se sitúa el tubo óptico y una barra contrapesada para equilibrar el sistema. Esta montura permite una vez alineada buscar un objeto por sus coordenadas celestes y realizar un seguimiento más preciso, compensando la rotación terrestre mediante un movimiento suave sobre el eje polar. Según el peso que deba soportar y la precisión que necesitemos será más robusta y con un sistema mecánico más complejo, que también puede ir motorizado e informatizado.

Estos dos tipos básicos admiten diversas variantes según la forma de sujeción del tubo óptico, por ejemplo las monturas en horquilla y de brazo. También podemos diferenciarlas según su sistema de transmisión mecánica: de engranajes helicoidales, de correas dentadas y de engranaje ondulatorio (también conocido como de accionamiento armónico). La transmisión por engranajes helicoidales es la más común en las monturas ecuatoriales alemanas, mientras que los otros tipos de transmisión son más avanzados y consiguen más precisión. Las monturas ecuatoriales con transmisión por correas dentadas resuelven los problemas derivados por el paso del meridiano local en astrofotografía, mientras que las de accionamiento armónico se basan en un innovador sistema mecánico que permite reducir considerablemente el tamaño y peso de la montura al tiempo que mantiene su capacidad de carga, haciéndola más ligera y transportable.

Para elegir una montura lo primero que debemos preguntarnos es qué uso vamos a dar al telescopio, pues eso determinará la precisión que necesitaremos. El dato fundamental de una montura es su capacidad de carga, de modo que tendremos que conocer previamente el peso de todos los elementos que van a ir en ella en un momento dado: tubo óptico y accesorios (buscador, espejo diagonal, ocular, etc), cámara, rueda de filtros, sistema de autoguiado, contrapesos, etc. Por otro lado, una montura puede ser un armatoste muy pesado y difícil de transportar si nos pasamos de tamaño, por lo que es importante ser realistas si no disponemos de un observatorio fijo.

Lo habitual es que el primer telescopio sea para iniciarse en observación visual y no necesitaremos una gran precisión. Si no queremos muchas complicaciones una altazimutal informatizada es una buena opción. Si queremos aprender bien a movernos por el cielo una ecuatorial alemana es mejor. Pero si vamos a dar el salto a la astrofotografía, debemos considerar una montura ecuatorial informatizada, y dependiendo de nuestro presupuesto podemos ir a los modelos más precisos. Pero sobre la elección del equipo adecuado hablaré en la próxima (y última) parte dedicada al telescopio.


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